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20 de enero de 2020

Marruecos, el camino de la inconsciencia...




Hoy tuve mil sueños, de palacios y templos,
en mis visiones vi palacios grandiosos excavados en las rocas...mientras los observaba de la cima de una colina...

Los sueños y las visiones eran magníficas...algunas reales otras no tanto...parecían palacios egipcios a asirios, no sabía definirlos. 
Mientras de a ratos entre el sopor de la fiebre, trataba de encontrar el lugar en las montañas donde veía los templos...
Había visto tantos templos y palacios, hermosos, que se erigían hasta las alturas y se perdían en las montañas durante tanto tiempo...
Pero solo eran visiones de templos del pasado y lugares que ya había visto realmente o en sueños
Durante cinco días luche contra la fiebre y los temblores, ensopado en sudor...empapado...
Mi cuerpo generalmente lucha hasta que expulsa lo malo que tenga adentro...
Había cometido el error de dejar de alimentarme sistemáticamente, cansado del tajine y del cus cus, poco a poco me fui salteando comidas, no bebía agua...y poco a poco me fui secando como una pasa...y debilitandome.



 



La noche anterior en Marrakech no había podido dormir bien, fue el principio de los temblores...Durante el viaje hacia Agadir los temblores no se detenían, el viaje fue en un constante chucho de frío, que no desapareció ni aun parando a calentarme al sol en un par de ocasiones...





A
A quince kilómetros de Agadir, en Tamraght encontré un hostal y me quedé alucinado...lo mejor que había encontrado a lo largo de Marruecos...nuevo, flamante, a inaugurar...todo andaba perfecto, el agua caliente, la ducha, cocina y la atención de su gente...allí me quedé a curar las heridas.




 





















Curar el cansancio de un mes de stress en el camino recorrido...cansado de huir de los marroquíes durante tanto tiempo, este pueblito me parecía un paraíso...aquí nadie me interceptó para venderme nada, ni piedra ni metal, ni tours por las dunas ni albergue...nada...existía una paz increíble.
Durante un mes, en cada lugar que paraba, alguien se acercaba tratando de vender algo, por mas no, que les dijera, ellos seguían insistentemente dandome opciones de compra, si no era esto era lo otro...pero siempre quieren venderte algo...al final terminaba subiendo a la moto y huyendo de las personas...pero no había un solo lugar que alguien no se aproximara con las mismas intenciones...A veces resulta cansador estar diciendo que no, eternamente.
Es etendible en un pueblo nómada, que durante siglos a vivido solamente del comercio...aquí se comercializa casi todo...y ven al turista como una opción de comercio. A veces a un piojo como yo, que no tiene ni donde caerse muerto, la parte comercial no me atrae, ni me gusta, pues no participo de ella.


Visualmente Marruecos, nunca llegó a sorprenderme...era como un gran collage del mundo... podrás encontrar partes de España, como Murcia o Almeria...si cerrabas tus oídos era como transitar en esas partes de España rodeado de olivos.También encontrabas partes de los Andes, parte de las Rocallosas, del gran Cañón, del outback australiano, etc.
En esta época toda la ruta de Marruecos la ha marcado el frio...el frio estaba presente en todos lados, incluso en pleno desierto.Las mañanas y las tardes resultaban gélidas.
Aunque los mejores lugares resultaron aquellos donde había presencia de nieve, esos picos nevados y las montañas donde prodigaban los valles resultaban espectaculares.
A partir del parque Tesakka empece a disfrutar de imagenes fantasticas de estas tierras...
Allí me sorprendió la primera nevada, dos días después de ella, transitar por esos caminos bordeados de hielo me resultaba maravilloso.Iba cagado de frio, pero feliz....con los ojos llenos.
Fueron los primeros días con la realidad natural de la gente, no tan lejana a la andina...una vida simple, marcada por la dureza del terreno y sus huellas.










Bajar hacia Merzouga en busca de un poco de calor, no fue un gran cambio...las noches del desierto eran singularmente frías...Durante mucho tiempo tiempo había viajado en la jungla y bajo el calor húmedo de ella, hoy sentía que el frío me afectaba cada dia.Poco a poco minando mi salud, debilitandome. Aquí no hay grandes comidas energéticas que te ayuden a combatir el frío. Me resultaba necesario de comidas de olla, guisos y cocidos para afrontar las condiciones climáticas. La harira y el tajine me resultaban insuficientes....muy naturales, pero insuficientes.
También otra muestra del debilitamiento la he tenido en la pérdida de dos dientes, uno en España y otro acá, si sigo asi no me va a quedar mucho cuando termine con estas tierras, si estas tierras no terminan conmigo.




Muchas veces nuestras decisiones definen nuestros actos...y muchas veces nuestros actos no son adecuados a nuestras decisiones.
Marruecos ha sido el camino de mis decisiones, pero las acciones dentro del camino han sido demasiado inconscientes...había tomado el frío a la ligera y al final me aterrizó por tierra.
Debo entender que por más espíritu y ganas le ponga a las cosas, solo acarreo un cuerpo cansado, que poco a poco se hace más viejo y gastado. Y ante esto, debo protegerlo más y alejarlo de las salvajadas a las que lo he sometido...no siempre se puede afrontar lo que uno quiere, hay límites naturales que debo reconocer...el cansancio es un síntoma a tener en cuenta, no se puede ser fuerte eternamente...
En cuanto a la interacción con el pueblo marroquí ha sido poca, escasa...no porque no la haya buscado, sino más bien porque no la he encontrado...
Solamente con el pueblo cercano a Taza, luego de la primera nevada junto a Souyan y su gente y más tarde en Rissani cuando terminamos conviviendo en el poblado de Lahj durante dos días.
Compartir sus costumbres, su manera de vivir, simple y natural ha sido una gran experiencia.
Pero, si he tenido una buena interacción con la gente Española que ha pasado por estos lugares, primero con Eduard Arcos, luego con Luis Sainz y su grupo, Jorge Arévalo y el grupo de las 4x4.
Con Manuel Rubio y su grupo con quienes recibimos el año nuevo, con la gente de Porte de Sahara comandados por Mohamed y con la gente de Masion Adrar al mando de otro Mohamad, donde conocimos a varios amigos como Facundo Basi y su esposa.
Todo un grupo de personas excelentes, con quienes pasamos muy buenos momentos y aprendimos algo nuevo nuevo de la etapa del Sahara.
Después , para el olvido, los marroquíes sólo estaban interesados en cuestiones comerciales, antes que sociales y culturales...


En otro orden la musica aqui no existe, solo música de origen árabe o similar...los marroquíes no tienen una música autóctona, los pocos sonidos que encuentras son solo un intento de darle al turista un espectaculo que ni siquiera alcanza la calidad para ser tomados como música.
Los Berbers no tienen musica.Estas tribus nomades siempre se movieron en silencio, indetectables para sus vecinos y enemigos, por lo cual los sonidos son algo que han surgido en los tiempos modernos, como manera de agradar al turista.
Tampoco encuentras mucha riqueza histórica, pues han sido muy pocos los que han escrito las historias completas del pueblo Marroquí, con algunas historias de Moros y Berbers, tratando de seguir siempre con tradiciones orales, que generalmente son olvidadas o muchas veces inventadas, difieren mucho de las historias reales.
Aquí hay muchas historias bélicas, fueron colonia francesa, española, pasó la segunda guerra mundial, muchas guerras con el sur, aún se encuentran territorios minados en el desierto del sur.









En cuanto a las comidas existe una tradición bastante natural, lo más común es que se cocine en una
especie de brasero, con carbón.Allí es tradicional la preparación del Tajine y del Cus cus, dos tipos de comidas en una base vegetal combinadas con carne de oveja, cabrito y pollo, cocida en una especie de olla de barro cónica, al vapor.Hay otras comidas como la Harira una especie de sopa de vegetales que se sirve de desayuno y en la noche como primer plato.También he encontrado una especie de guisado llamado Lubias con base de porotos.El resto de las comidas pasan por una especie de asador de carbón, donde el pollo y el pescado es lo más común de hacer en algo parecido a una BBQ.
Para vivir un gran tiempo en Marruecos, la comida se hace aburrida, pues no tienen grandes gamas...cayendo en comidas como tacos (Más bien burrito) o pizza marroquí ( una especie de pan relleno de carne) o incluso pollo al spiedo con papas fritas.






Sigo insistiendo, no me ha sorprendido
Marruecos, pero he encontrado imágenes que son espectaculares, una gigantesca cordillera con picos que alcanzan más de cinco mil metros, con gigantescos cañones horadados por las aguas de los deshielos, le dan un sesgo hermoso a toda esta tierra rodeada de montañas. No he encontrado grandes macizos de piedras basalticas, sino mas bien de rocas entrelazadas en sedimentos blandos y calcárea donde las huellas del viento y las aguas en un trabajo de miles de años han forjado enormes cañones, depositando los sedimentos en los valles en gigantescas planicies.

 He disfrutado mucho el camino desde Taza hacia
el sur por entre medio del parque Tesakka y sus montañas y luego el camino desde Rissani hacia Marrakech pasando por las gargantas del Dade...esas rutas entre montañas nevadas me han parecido de lo mejor junto con el parque nacional de Al Hoceima.




Llegar al atlántico es otra historia, llegar al mar es como estar en casa, sabiendo que la otro lado de la costa esta el paisito querido...
En el norte de Agadir, apenas quince kilómetros he encontrado las playas y la paz necesaria para sobreponerme a mi condición física, fortaleciendo, descansando y haciendo comidas guisadas, de manera de estar fuerte nuevamente para afrontar el camino, dándole una segunda oportunidad a las rutas conocidas, buscando un poco mas de profundidad, para luego seguir por la costa hacia el sur.
Ahora ya sabemos donde está todo, lo bueno y lo malo...solo queda hurgar en cada lugar que nos llamo la atención, buscando nuevas rutas , más salvajes y más cercanas al corazón Marroquí.


Ernesto Urrestarasu.