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13 de abril de 2013

Capítulo II


El viaje de los sueños

Australia:”Todo por la izquierda”

Crónicas de viaje, capítulo II

El día comenzó con las despedidas de la gente del campamento…allí dejamos a Bryan, Ross y Fiona…
Dejamos Mallacoota rumbo a Barinsdale, y si podíamos mas. Nos tocaba hacer un tramo alejándonos de la costa, por lo cual el trámite era solo ruta…alejarnos del mar no nos gustaba mucho, por lo cual pasar pueblos era un camino sin muchas expectativas.
Algunos llamaban la atención por cómo han mantenido la unidad entre lo antiguo y lo moderno. La zona del Croajingolong National Park no nos aportó nada nuevo. Los Canguros se iban amontonando muertos en carretera y nada más. Las imágenes de los días anteriores habían sido mejores.
Los disparos fueron pocos, por lo cual llegar temprano a Barinsdale nos hizo continuar hasta Sale buscando acercarnos más a la costa…pues el día que seguía, prometía ser duro.
Nuestra cuarta noche la pasamos en un Caravan park…con un café con leche, los acompañantes fueron dos cuervos de manchas blancas. Fue la noche más fría que he pasado…tuve que cubrirme con las camperas para poder dormir, llegue a temblar de frío.
Dejar Sale presagiaba un día duro, la noche fue brava, no esperaba encontrarme con tal frio y no estaba preparado.
-        Era de esperar – me dice Daniel
-        Estabas cerca de las montañas nevadas, y allí hace frio en esta época.
Con un café caliente y las dos camperas puestas, salí a dar lucha…la meta era llegar a Philip Island, pero pasar por Promontory Wilsons para alcanzar el punto más al sur del continente.
De Sale a Melbourne eran trescientos kilómetros pero ir a Promontory significaba hacer casi cien kilómetros más y si contábamos el desvío a la Philip Island nos metíamos como cien mas, así que si llegábamos a Melbourne nos iba a costar como quinientos kilómetros.
Era duro en kilometraje, pero espectacular en imágenes…Promontory Wilsons me llevo un buen tiempo en disparos y videos…la conjunción de bosques, montañas y mar eran cosas de las cuales gozo mucho…el manejo en ese tipo de caminos es por demás disfrutable…
Es que estas haciendo algo que te gusta en el entorno ideal…llenando tus ojos de imágenes y por si fuera poco en moto…son sensaciones únicas…al cabo del día terminas hecho pelota, pero con una mueca que está cercana a la sonrisa, pues has tenido un día pleno.
Cuando salí de del parque nacional se veía que íbamos hacia la tormenta…las nubes estaban cargadas, solo faltaba saber el momento en que sucedería.
Metí pata, pasando Búfalo, Leongatha, Wonthaggi, San Remo…cruzamos el puente y llegamos a Philip Island en busca de los pingüinos…
No hacía cinco minutos que había llegado al final de la Isla, que se largo a llover con bastante intensidad…si a ello le sumamos que se venía la noche prontamente, era un problema. Opte por pegar la vuelta, poniendo rumbo a Melbourne (los pingüinos fueron)…esquivaba los embates de la tormenta de a ratos…vuelvo a pasar por el puente, la visibilidad se hacía imposible.
Mojado, con frio y cada momento más peligroso nos hacía pensar en que lo mejor era parar donde fuera…era insostenible…
En una curva aparece un Caravan park, me meto entregado…me saco toda la ropa mojada y la pongo a secar en una estufa…luego me voy a dar un baño caliente, para más tarde caer en una cama bastante confortable. Aquí todas esas cosas se pagan y se pagan duro. El agua para darte un baño es de 15 dólares australianos, si quieres electricidad otros 15 dólares, si quieres una cama 25 dólares, si quieres un techo otros 25 dólares…si quieres todo 75 u 80 dólares…
Lo malo de esta zona es que no hay campings gratuitos…y todo cuesta un huevo.
Había calculado un gasto de 40 dólares diarios, pero por momentos se me iba al carajo el presupuesto…me estaba costando ajustarme a él demasiado…me puse como meta tratar de ajustarme al máximo, pero cada día las sorpresas me llevaban a mas gastos de los previstos, era algo que no podía cerrar, y eso estaba en mis futuros objetivos.
Cada día calculaba los días que faltaban para la meta y los dividía en lo que quedaba, por ahora no era algo que me quitara el sueño, pero si me preocupaba.
Esta noche estaba abrigado y mis ropas secando…mañana seria otro día… El lugar Corinella, a un paso de Melbourne.
Me demore hasta última hora, esperando que secara el vaquero…aun así tuve que hacer uso de otra muda de ropa, y guardar medio humedecida la que estaba en uso.
La meta del día era embarcar hacia Tasmania…
Salgo raudo en busca del Spirit of Tasmania, el ferrys que nos cruzaría hasta la isla.
Paro a medio camino, buscando la forma de llegar al barco. Pregunto en un Video si pueden ayudarme a encontrar el Spirit of Tasmania, que no hablaba inglés y todas esas yerbas que les encajaba…Por lo cual la chica que atendía busco en el google la dirección del barco, puso la suya y como consecuencia tenía un mapa que me llevaba directo al barco. Agradecido me pongo  en camino y le doy duro dentro de la ciudad (no se puede circular a más de sesenta por hora dentro de las ciudades) hasta que llego a un cartel que dice Albert Park me meto en el, creyendo que esta era la dirección donde iba.
Pues bien, donde me había metido era donde ingresan los coches y todos los demás vehículos del circo de la fórmula uno.
En minutos estábamos dentro del circuito en el cual habían estado corriendo hace dos semanas los monstruos de la F1.
Era increíble que estuviera dentro del circuito, circulando con él y la kimco, haciendo sus curvas, sus rectas, sus chicanas…el circuito era bellísimo, alrededor de un lago…lo insólito era estar allí en forma gratuita…varios disparos de cámara y me detengo a preguntar donde quedaba el lugar en donde debería llegar, mostrando el mapa y la dirección…las explicaciones fueron complicadas, por lo cual puse atención en la primera calle que debía llegar y la dirección en que era…salgo y me meto dentro de un túnel, la sorpresa era que habían tranvías por todos lados y debía cuidarme pues circulaban por el medio de la calle…
Cuando di con la calle le di un trecho por ella, de pronto se bajan de un coche dos policías y los llamo…aquí va el versito, no hablo inglés y busco el Spirit of Tasmania…entre todas las palabras me quedan dos gestos, que doble a la derecha y luego a la izquierda y le dé por largo trecho que voy a llegar…
Cuando les digo a mucho que se lo que las personas dicen, creerán que estoy loco…pero es así, ellos hablan otro idioma, pero mi interior entiende lo que dicen y luego termino haciendo lo que creo que dijeron y llego a buen puerto.
Lo bueno es que desemboque en las puertas del Spirit of Tasmania… como llego al ticket…
Una persona me señala dos líneas de color en el piso, me señala con el pie la roja…
-        Spirit of Tasmania.
Y salgo persiguiendo la línea roja…izquierda y subir escaleras, puerta y escaleras mecánicas…al final derecha y un guardia
-        Tickets Spirit of Tasmania?
Me señala el mostrador, otro drama hacerle entender lo que quería a la chica del mostrador.
Al fin le pido una lapicera y dibujo la isla, del otro lado  Melbourne y hago dos flechas, una de Melbourne a Tasmania y otra de Tasmania a Melbourne…
-        Jouu machh? -Inquiero
-        Chu nait - me pregunta
Hace unos cálculos y me pone 366 en la hoja ida y vuelta…pero tiene un problema…hasta el diez de abril no tiene retorno…
-        No espace - me dice
-        Como no espace…la moto no ocupa nada, la metes en cualquier rincón…como no espace…no puede ser!
Y de ahí no salimos, que no hay espacio y ya…por lo cual seguimos la línea roja, pero de salida…caliente como un chivo…venir hasta el orto del mundo y quedarme sin Tasmania…puta madre!!!
Cuando llegue a la moto, un payaso de como setenta años estaba aparcado al lado de la moto…charlamos un poco en italiano y la calentura se me paso…el ahorrarme el cruce me daba para tirar un poco más. Saco el mapa, miro y decido seguir a Torquai, que era el punto donde empezaba la Grand Ocean Road, el tramo de carretera más famoso de Australia.
No estaba en Tasmania pero lo que venía de inmediato era bueno.
Llegue a Torquai en casi la entrada de la noche, dar con alojamiento fue difícil, muy difícil…era fecha del mundial de Surf y las instalaciones estaban abarrotadas, pero conseguí un camping, por un ojo de la cara…Lo que pague por la carpa, hubiera dormido en cualquier lugar en un hotel.
Conducir de noche no era apropiado, el peligro del canguro es real, los atropellan por docenas todos los días…y no estaba para un enfrentamiento con ellos, por buscar unos dólares menos en alojamiento. Además me servía para recargar baterías y dejar pronto todas las cámaras para el día siguiente.
Esa noche trate, para no ser menos de entenderme con un francés, mientras recargaba las baterías en la cocina del camping…termino como todo: “friends” y sin entendernos un carajo…jajájajá
Lo lindo de todo esto es que terminábamos como chanchos, como si nos conociéramos de toda una vida…esa noche puse además de mi spanglish, mis conocimientos del francés…
El lugar que me había tocado armar la carpa, era en un rincón del camping que daba a dos calles…en una de ellas una disco o un pub…el chin - pum - pum­ – pum…resonó toda la noche.
A la mañana estaba fresco como una lechuga apaleada…el sueño fue entre gritos y músicas…las mujeres aquí se ríen en forma estridente, lo supe esa noche.
Bueno hoy era un gran día, la Grand Ocean Road nos esperaba con toda su mística…veríamos si era así…
Apenas salimos de Torquai, nos metimos de lleno en ella…haaaa que bueno!… curvas y playas, curvas y acantilados, curvas y bosque, curvas y montaña, curvas y mas curvas…esos tramos buscaba volcar la moto, que se desgastaran los bordes, muchas curvas cerradas se prestaban para esto, una delicia…
La Grand Ocean Road va al costado del Great Otways National Park (ni idea de la traducción) a mi derecha y el mar a mi izquierda.
En una parte que me bajo a contemplar el bosque, que en mi derecha descendía en un precipicio, se acerca un coche y saca la cabeza un chino….
-         Tatatatataaaaaa….Koooaaaala…tatatata
-        No spik inglishh – le contesto
Mete la cabeza para adentro y sigue camino…después pienso en lo que pregunto…Koalaaa…pensó que estaba viendo un koala….jajajaja y le conteste no hablo inglish !!!  jajajajaja
Esto me divierte!
Que estos retrasados no hablen español, me divierte…cuando se darán cuenta que es el tercer idioma del mundo y todos los turistas potenciales que tienen!
Así fueron pasando los lugares, Anglesea, Lorne, The Brothers, Apollo Bay, Cape Ocway, Glenaire, Princestow, hasta dar en Port Cambell, lugar de destino.
No encontré lugar de camping…pregunto en un motel
-        guan jandre fiftiii
-        Lo que? Craisi…es veri espencel…
Sigo camino, me detengo enfrente a la bahía…tomo unas fotos y cuando voy a subir a la moto veo: Hostal…ni me subo, cruzo la calle y pregunto, estaba todo cerrado, pero había gente dentro…
Al final me explican donde ir…me dirijo a la vuelta…treinta dólares!
Ok, treinta dólares y tengo cocina, agua caliente para bañarme y una vista espectacular!...toda la bahía enfrente…A la mañana hago contacto con mi hija y mi esposa y pude mostrárselos…estaba loco de la vida.
Esa noche fue una de las mejores, llego y se alojo en mi habitación un suizo…que hablaba español…Se llamaba Gabriel…por lo cual fue el traductor designado para hablar con la gente, lo que llevo a que nos comunicáramos con un chino Og que vivía en Alemania y su amigo australiano. Esa noche tomamos un par de cervezas en un “antro” como le decía Daniel, con el logo de Calthrom…
Gabriel me conto de sus travesías en tierras asiáticas, como Vietnam, Laos, Camboya y otras tierras…
Gabriel estuvo de pareja con una chilena, allí dominó el español, pero no a la chilena, por lo cual después de rota la relación se dedico a viajar por el mundo, hasta que se termine el dinero.
Los datos que tenia de Asia eran frescos e importantes para mis futuros viajes y absorbía sus charlas y explicaciones con el vietnamita Og que no había resultado ser chino…
Poder hablar en mi idioma y que otro lo entendiera me dejaba loco de la vida…
Es tanto el tiempo que pasas solo, y no charlas con nadie que tienes hasta tiempo de desarrollar otras charlas…muchas veces diálogo con las aves y me contestan…
Estos viajes son más bien una charla interior, aquí no descubres ni quién eres, ni quien fuiste, ni quien vas a ser…solo tienes un mejor dialogo contigo mismo…esto es como conocer al alter ego y charlar con el (creo que Borges escribió un cuento corto donde se encontraban la persona y el alter ego)
Nadie tiene mejor panorama para dialogar con el otro yo que en mis condiciones, la soledad, la barrera idiomática, que no es tan barrera, (pues cuando me retiro de hablar con alguien me voy considerando haber entendido lo que dijo) el ambiente, estas observando cosas que anhelaste en algún momento y tal vez ya estaban en tus retinas mucho antes de tener razón.
Pero tener un dialogo con otra persona en tu propio idioma es como una energía nueva, te llena el rostro de una sonrisa y paladeas el dialogo hasta que el otro no da más…
Estos diálogos terminan de nutrirte, porque lo que vistes hasta ahora, tu visión de ese mundo, no es tan objetiva. Pero si la recrea otra mirada, con otro punto de vista, vas redondeando la idea, o imagen de lo que vistes, con lo que escuchas de opiniones en tu propio idioma.
En la mañana después de la charla con la familia salgo en busca de Kingston (el lugar de la langosta gigante, según Daniel)
Paso por lugares de enormes bahías…similar a los cayos de florida, pasando por Warrnambool, Portland, Mont Gambier, Beach Port, Millicient, Robe, Cape Jafta, llegando a Kingston.
Lugares de aguas cristalinas, de playas enormes, de muelles larguísimos, de cavernas y volcanes de aguas azules, islas de pelicanos, hasta llegar a la langosta gigante…fue un tramo bastante disfrutable y largo por la cantidad de imágenes.
Para ser el noveno en ruta, nos veníamos comportando bastante bien. El no haber entrado en Tasmania nos hizo ganar días y como que estábamos al día con la ruta.
Al estudiar el mapa esa noche, vimos con pesar que la ruta se alejaba del mar y había un par de ciudades grandes, por lo cual el transito iba a ser pesado y las vistas no tan lindas.
Las ciudades grandes no me atraían mucho, todo el caos que genera transitar a sesenta Kmts por hora y cruzarlas todo a lo largo me estresaban y ponían de mal humor.
Aquí te matan con las multas, y en las ciudades es donde más lo vigilan al infractor. Por lo cual doble tarea, conducir y no cometer ninguna infracción en las ciudades. Es la parte del juego más exigente.
Todo tiene su ley y su castigo severo. He visto carteles donde prohíben el fuego en campamentos, la multa son mil dólares.
Tiene lugares donde puedes detenerte a refrescarte, otros donde puedes estacionar por 24 hs y acampar, otros con baños, otros con duchas…me cuesta todavía identificar cada cosa y donde las encuentro…cada día aprendo algo nuevo.
Pasar de Kingston hasta Port Augusta fue un trámite, pasando por Meningie, Adelaide, Port Pirie, Port augusta y quedar en El Alamein.
En Port Augusta veo la primera concentración de nativos…fue decepcionante ver a los aborígenes caminar como perdidos por la ciudad…llegue hasta el lugar donde se alojan, todo muy moderno…pero ellos deambulaban cual muertos vivientes…me dolió esa imagen, entregados, sin espíritu… esperaba otra cosa del aborígen.
Esperaba que la imagen de ese día mejorara al paso por su tierra.
Estudio la ruta esa noche, la A1 se dividía al salir de El Alamein, seguía casi en línea recta hacia Ceduna y se habría otro ramal a la izquierda que te llevaba por Whyalla y Port Lincoln para volver a unirse a la A1 en Ceduna nuevamente. Opto por hacer el camino que traía ya asignado de casa, llegar directamente a Wudinna.
La mañana Salí dormido parece…porque en el desvío tome hacia Whyalla…me di cuenta cuando llego a la ciudad y me faltaban como doscientos cuarenta para Lincoln…esta no es la A1…me fijo en el mapa y veo que me desvié como setenta kilómetros…miro las opciones y decido volver hacia atrás, donde había metido la pata…en total fueron ciento cuarenta kilómetros de mas…para estar en el mismo punto…como que la que perdió fue la kimco…ahora lo que tenia para hacer tranquila, lo iba a hacer al mango, para llegar a la meta por encima del contratiempo.
Ese día estábamos para correr, pasamos Iron Knob, Kimba, Wudinna y nos detuvimos en Minnipa en el atardecer.
Todo el tramo por el desierto, calor bastante intenso desde el mediodía hasta que nos detuvimos…la mañana fresca la habíamos perdido en el tramo al pedo.
La moto se comporto bien a pesar del calor, como que cada día que pasaba tiraba más y por momento tenía que aflojar para no pasar las ocho mil vueltas.
He encontrado como acampar gratuitamente, casi siempre hay un lugar donde acampan las casas rodantes, con baño, agua y una barbacoa. Bueno si me buscan, estaré acampando en algún lugar de estos. Están como a cincuenta kilómetros uno de otro…hasta ochenta en algunos lugares, por lo cual a las cinco o seis de la tarde ya tranco en alguno de estos lugares…pues al próximo llegare demasiado tarde y lo que tiene esto es que si lo buscas obligado, no lo encuentras…pero si vas andando te das con ellos, seguro.
Como en todo momento, las incidencias cuentan y la carretera se encarga de que no hagas planes, ella te va a llevar hasta donde quiera.
En Minnipa, la tarde era calurosa…había estado todo el día dentro del desierto…el clima estaba cambiando….aunque la noche fue bastante fresca, ya estaba casi en el oeste y comenzaba nuevos desafíos.

Se terminaron los grandes bosques y comenzaron a verse una especie de eucalipto enano, no pasa de los tres o cuatro metros y un arbusto similar a las chircas, pero de color gris…igual si lo ves en la inmensidad del desierto, se ven como un bosque, extendiéndose hasta donde alcanza la vista.
Dentro esos lugares están los canguros, camellos y una especie similar a nuestro Ñandú…solo me encontré con un canguro que andaba muchísimo más rápido que yo corriendo…no lo pude fotografiar, y me rendí cansado de perseguirlo. Cada vez que me acercaba a una distancia de disparo…levantaba la cámara y el canguro se volvía a alejar…me dejo de lengua afuera.
En lo que llevo de camino he contado como veinte canguros muertos, atropellados por los camiones y autos…pero en las planicies del desierto no se ven tanto. La mayoría estaban en lugares de grandes bosques, donde salen de él y caen directamente en carretera.
Creo que influye, que hace unos años inventaron como un silbato que se coloca en los camiones y que solo lo sienten ellos y los aleja asustados, de la carretera, de lo contrario serian muchos más los accidentes. Pero no tengo claro aun si todos han instrumentado este método.
Igualmente voy atento, contando con que la moto es mucho más fácil de desacelerar y frenar, que con un coche, ante algún enfrentamiento con estos bichitos…
Mañana enfrentaremos Nullarbor, tierra de wombats…la concentración más grande de ellos en el mundo.
Ernesto Urrestarasu.